Bienvenidos!
Todos teneis un sitio en este pequeño blog.

dimarts, 12 d’octubre del 2010

Dilema.

Los pájaros ya no cantan en este bosque. En el suelo van secándose las hojas que un día, verdes, alegraban el paisaje que ahora ha muerto. El riachuelo que llenaba de vida ese paraje se ha secado y los animales que habitaban en él han huído hacia el mar, sin saber que allí les espera una muerte trágica y dolorosa. Ha llegado el otoño al norte de mi corazón.
Los pájaros cantan felices posados sobre las ramas de los árboles, que paisaje más alegre se puede ver en este bosque. El riachuelo lleno de peces de distintos tamaños y colores, hermosa combinación de vida. Ha llegado la primavera al sur de mi corazón.

No se como explicar bien lo que intento decir. Todos hemos tenido dudas alguna vez en elegir una u otra cosa: en mi caso, las personas. Por una parte he perdido a alguien con quien creí poder pasar el resto de mi vida y estoy triste, muy triste. Es difícil ignorar el pasado y avanzar por un camino rocoso en el que tu sentías que tendrías compañía. Pensé que tú me ibas ayudar a levantar cuando me tropezara con las piedras que te brindan la experiencia.
Por contra he encontrado amigos que creía perdidos, quizá si no se hubiese retomado el contacto hubieran terminado en el olvido: que triste final para las amistades que en su día te apoyaron en tus decisiones. Quizá si les ofreces volver a tener esa confianza se convertiran en esa alma gemela que siempre vas a necesitar. Es bonito tener amigos y poder contar con ellos cuando estas mal.
¿Dónde tengo que mirar?: ¿Hacia el frío corazón, herido por las garras de un ser vivo?, ¿Hacia el corazón querido, las personas amigas que intentan levantar mi ánimo día tras día? Difícil elección, aunque para ti amado lector sea ahora tan sencilla. Cuántas veces te has planteado luchar por esa persona aun sabiendo que nunca más compartirá noches de lujuria, besos de ternura y caminos de felicidad conjunta...

diumenge, 10 d’octubre del 2010

Confesión.

Siendo tú mi protector, creo que estoy a salvo de los demonios que tienen como objetivo romper los lazos de nuestra relación. No soy partidaria de divulgar el estúpido lema de: “Somos almas gemelas”, pues es muy difícil que con nuestra diferencia de edad estas almas hayan sido creadas a un mismo compás.
Tengo que confesar que noche tras noche al acostarme, deseo que estés en la cama haciéndome un hueco para poder notar tus brazos rodeando mi tímido cuerpo y reposando, después de un largo recorrido, tus frías manos en mi delicada cintura. Sentir tus labios rozando mi cuello e ir acercándose lentamente a los míos es lo único en lo que pienso.
Juntos y revueltos quiero que se fusionen en un beso, igual que nuestros cuerpos que se funden bajo las sábanas que nos protegen del frío invierno. Y no basta con un beso.. quiero que sean dos.. o tres, o los que tu estés dispuesto a darme, ya que si fuera por mi nuestras bocas se confundirían con facilidad y perderían su norte; y en esa transformación, se verían dos lenguas locas jugando a enamorarse.
Suele pasarse por mi cabeza la idea de poseer tu cuerpo ante las estrellas y así declarar al universo nuestro amor, pues sólo tú eres mi ángel de la guarda, el que está ahí siempre que algo me pasa, el que me apoya con mis proyectos aunque no sean buenos y el que me anima aun sabiendo que es difícil de conseguir. Por todo ello y más, gracias por estar conmigo. Sólo queda decir que mi última confesión ha sido escrita ya.